ANAMORFOSIS
Es una técnica
ingeniosa de perspectiva usada para dar una imagen distorsionada
del sujeto representado en una pintura cuando se ve desde el punto de vista
usual, pero de tal manera distorsionada que si se ve desde un ángulo
especial o si se refleja en un espejo curvo, la distorsión desaparece
y la imagen en la pintura resulta normal. Derivado del término griego
que significa trasformar, el término anamorfosis se
utilizó por vez primera en el siglo XVII, aunque esta técnica
había sido una de las más curiosas consecuencias del descubrimiento
de la perspectiva en los siglos XIV y XV. Los primeros ejemplos se encuentran
en las notas de Leonardo da Vinci. Se consideraba un despliegue de virtuosismo técnico,
y se incluía en la mayor parte de los manuales de dibujo de los
siglos XVI y XVII. Dos ejemplos célebres son un retrato del rey Eduardo
VI (1546, Galeria Nacional de Retratos, Londres), atribuido a Cornelius Anthonisz, y una
calavera al pie de los personajes en el cuadro siguiente, Los embajadores
de Hans Holbein el Joven (1533, Galeria Nacional, Londres).
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Si el
espectador se aproxima al cuadro por un lado y lo mira desde unos pocos centímetros
a la derecha, a ras de los ojos de los embajadores, aparece la calavera.
En los dos fragmentos se puede apreciar la diferencia entre la vista
frontal y la vista secreta.
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En muchos casos las obras tienen agujeros especiales para que se pueda
ver el cuadro rectificado. En términos matemáticos,
la anamorfosis pone de manifiesto el hecho de que la composición
de dos perspectividades no es en general una perspectividad.
ANAMORFOSIS
DE UN PERRO
Samuel Marolois recoge en su tratado de perspectiva de 1630 el método
erróneo de Laurente publicado por Danti y lo aplica al siguiente dibujo de un perro.
Primero se ve el dibujo
original cuadriculado, y después el mismo dibujo alargado en sentido
horizontal en una proporción mayor de 3 a 1. Si miramos esta figura
desde el lateral derecho con el ojo muy cerca del papel, observaremos que
se produce un acortamiento de la figura en sentido horizontal y al mismo
tiempo veremos converger hacia la izquierda las líneas horizontales
de la cuadrícula, con lo que nunca se consigue una restitución
total de la imagen original situada a la izquierda.
GABINETES
DE ANAMORFOSIS PIRAMIDALES Y CONICAS
En estos
gabinetes, tanto las pirámides como los conos, situados con
su eje horizontal sobre mesas, o con el eje vertical en el suelo o en
el techo, ofrecen a los curiosos todo tipo de imágenes anamórficas,
ya sea en su exterior o en su interior. La idea había sido sugerida
por Lomazzo, si bien Caus lo llamaba galería o cámara.
Siguiendo a Niceron, las anamorfosis que se miran según la dirección
horizontal se llaman ópticas, las que se miran hacía
arriba, anópticas, y las que se miran hacia abajo, catópticas.
La diferencia fundamental radica en que en las piramidales se proyecta
una cuadrícula de referencia, mientras que en las cónicas
se proyecta una trama de círculos concéntricos divididos por
sus diámetros en partes iguales. En el caso de la pirámide,
la cuadrícula lleva señaladas las dos diagonales del cuadrado
grande que, al ser proyectadas, coinciden con las aristas de la superficie,
mientras que la proyección de la cuadrícula da cuadrados sobre
la pirámide. En ambos casos el dibujo con su trama se sitúa
en la base de la superficie.
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Esta
lámina de Jean Dubreil (hacia 1645) presenta anamorfosis piramidales en la
mitad superior y anamorfosis cónicas en la inferior. Las superficies
colocadas sobre la mesa tienen anamorfosis pintadas tanto en su cara interior
como en su cara exterior, mientras que las que apoyan en el suelo y las
que cuelgan del techo tienen sólo anamorfosis por un lado de la superficie:
por dentro las que se miran a través de la base y por fuera las
que se contemplan desde más allá del vértice.
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